En (contadas) ocasiones surge una necesidad. Impulsada quién sabe por qué mecanismos (¿quién quisiera saberlo?) se desencadena una reacción, paulatina, inmensa y tristemente abarcadora. Es en ese preciso momento, en un no-lugar, cuando vemos una imagen, un reflejo, un indicio que nos confunde por su claridad tan fugaz. Y entendemos, o pretendemos hacerlo. Entonces seguimos (o pensamos que vale la pena seguir). Aunque inmediatamente vuelvan los eternos espacios e infinitos tiempos que llenan (inundan) nuestra vida con vacío.
Todo final encubre la necesidad de un comienzo.
Ahí va la tempestad
ya parece un paisaje habitual
un árbol color sodio
y la caída
de un ángel eléctrico“ángel eléctrico” – Soda Stereo
Archivado bajo:Taller de pensamientos , Proyecto Cerati, Taller de pensamientos
hola, queria invitarte a que agregues tu blog a Argentino.com.ar
es un directorio de webs de Argentina y nos gustaría que estuvieras.
saludos
Diego
Otra vez, me llevo esta entrada y la copio en mi cuaderno de citas. La leí varias veces, atenta a cada palabra y a cada paréntesis.
Volveré por más.
Saludos, ángel eléctrico!
hola , me gusta mcuho lo que escribis, hace mucho que no te veo por ahi? saludos