(re)cover

Un instante nunca permanece aislado, ni en la más bella abstracción del consuelo matemático.

Por eso, persistimos en el intento de fundir ese momento en una melodía con la obstinada ilusión de retenerlo.

Sucede que en (contadas) ocasiones esa melodía vuelve con otra textura: el recuerdo permanece, nosotros ya no podemos entenderlo:

 

Advertisement
Esta entrada fue publicada en Sin categorizar. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s