La posibilidad del silencio

El silencio no cesa. Pero yo recelo de toda ausencia.

No encuentro sustento en el vacío, sin palabras la realidad se confunde en multitud de impulsos, de señales, de promesas que se pierden en un sólo movimiento de ese autómata, mi cuerpo.

Recordar, navegar, perecer en cada instante de ese sueño.

Mientras caminaban absortos en el peligroso juego de sortear las baldosas flojas de la plaza, la lluvia vacilaba momentáneamente en su necesidad de definir el tamaño de sus partículas, su propia esencia.

Sus siluetas se desdibujaban aún más, ahora eclipsadas por la sombra de neón que lograba proyectarse por alguna forma abstracta devenida en arte. Entonces, ella interrumpe su andar siempre impetuoso y decide mirarlo.

No distingo sus ojos, apenas creo reconocer el contorno de sus rostros, jóvenes, tensos y seguramente tristes. Desde donde los observo no existe el detalle, sólo el contexto.

Ese instante es ajeno al tiempo, el iterar profundo que llevo dentro.

Ella no dice nada (nunca) mientras se aleja (en el tiempo). El no percibe el mundo, todo es ella (todavía). Y la posibilidad de aquel silencio.

Anuncios

6 comentarios en “La posibilidad del silencio

  1. Qué bueno ángel, qué bueno.
    Esta imagen: “… jóvenes, tensos y seguramente tristes”, y el párrafo con los parétesis son suficientes para hacer de este texto algo bello. Vuelvo a leerlo, y más me gusta; es lo que me pasa siempre con lo que escribís.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s